Los maravillosos días vividos en el 8vo. Congreso Internacional del Movimiento Hijos de Hogares Nuevos, realizado en Capiatá, Paraguay, fue el motivo para realizar un poscongreso, una oportunidad para reencontrarse y compartir todo lo vivido días atrás.

El mismo tuvo cita el domingo 23 de octubre. El encuentro inicio en la Parroquia Virgen del Rosario de Itauguá, para participar de la santa misa y dar gracias a Dios por todas las bendiciones recibidas. Luego, pasaron al Club Social de Itauguá, para continuar con la jornada. Comenzó con una animación a cargo del Coro Movimiento Hijos de Hogares Nuevos de Paraguay, quienes le dieron la bienvenida a las diferentes diócesis. Como invitado estuvo, Christian Arzamendia, que ofreció un concierto, recordando de esta forma el festival. Tuvieron también un momento muy fuerte de oración con él, donde los invitó a “dar gracias a Dios por sus familias y a nunca dejar de rezar por ellas”. Además, menciono que “estamos llamados a reconocer el don de la vida como regalo maravilloso de Dios que se engrandece comunidad”. A continuación, las diferentes diócesis compartieron sus testimonios colmados de emoción por todo lo vivido. Después, recordaron a través de un video todos los momentos experimentados en el Congreso. Alejandra Bareiro los invitó a reflexionar sobre las distintas conferencias brindadas ese fin de semana. En donde expresaba, “Estamos llamados a ser saleros y linternas capaces de contener la Sal y Luz para los demás. Debemos recurrir con frecuencia a la Eucaristía, pan de vida. No olvidemos que somos misioneros y defensores de la vida. Nuestra vida vale, más allá de lo que el mundo quiera imponernos. Estamos llamados a grandes cosas, Dios nos invita a una vida trascendental.” Para dar termino a la jornada, Hna. Silvia Valdiviezo y Hna. Claudia Morales, Misioneras de la Familia, les recordaron las palabras de P. Ricardo; “Si tu vida vale, y mi vida vale, nuestra vida vale". ”Queridos jóvenes sin Cristo siempre es de noche en el corazón...con Cristo imaginamos un día radiante sin nubes”. Todo lo vivido por los jóvenes, no sólo queda guardado en sus corazones, si no que los compromete a llevar esperanza a un mundo que parece estar perdido. Movimiento Hijos de Hogares Nuevos, Paraguay

 





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