Las vacaciones tienen un verdadero sentido cristiano.
Jesús en muchas oportunidades buscó un lugar apartado, además tenía una familia amiga en Betania donde iba a descansar.

Las vacaciones son una necesidad vital para el hombre, ya que éste no es solamente cuerpo sino espíritu.

Las vacaciones no son un lujo, sino una verdadera necesidad para la persona y la FAMILIA….

Es importante que cada familia busque su momento de descanso, aunque sea sin salir de casa. Detenerse, respirar la vida, gozando cada minuto. Hacer lo que no siempre se hace.

Salir a caminar a la tardecita o a la mañana, los dos esposos, (o con los hijos), con el fin de gozar los ambientes que aún no conocemos por andar todo el día ocupados. Aprovechar ese momento para un fructífero diálogo, acercarnos al templo para hacer una visita a Jesús, participar en una misa diaria.

La clave en los que se quedan o salen: dar vacaciones para el espíritu.

Muchos dicen: ¡al fin unos días para dormir bien, comer en familia, sin tensiones! Debemos pensar que el descanso para el cuerpo bien puede ser aprovechado para el espíritu. Porque es muy cierto que durante el año dedicamos poco tiempo a tener ratos de silencio y reflexión.

Aprovechar para una buena lectura, para el diálogo matrimonial o familiar pausado, sin apuros; rezar con tiempo, dialogar con Dios……

“También las vacaciones pueden ser una oportunidad para disfrutar de la naturaleza….”

Perder el tiempo, observando el milagro de un cielo estrellado o la savia que brota del tronco de un árbol herido, observar una larga fila de hormigas llevando alimento a su casa, es una hermosa escuela.

Tanto aporta a nuestra paz interior y a nuestro equilibrio mental…Si lo sabemos mirar, nos pueden enseñar los secretos de una creación que no cesa de darnos un espectáculo permanente de belleza sin par.

No nos olvidemos que Dios nos habla por medio de dos libros: la Biblia y la naturaleza.

“Señor, que el tiempo de vacaciones nos ayude a consolidar la unidad matrimonial y familiar”.

Del libro Corazones Fecundos, Padre Ricardo Facci.



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