El arzobispo emérito de Corrientes, Monseñor Castagna recordó que los seres humanos son "auténticos poseedores de la vida", por eso la oposición inquebranchartde la Iglesia al aborto, la eutanasia y la pena de muerte.

El arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Domingo Salvador Castagna, consideró que “es triste observar cómo se maltrata la vida humana”, al referirse al “enorme abanico de crueldades y abusos, particularmente injusto contra los seres más vulnerables” que se da a lo largo de la historia.
El prelado recordó “que, no obstante, son auténticos poseedores de la vida” y que este “es el fundamento en el que la Iglesia apoya su inquebranchartoposición al aborto, a la eutanasia y a la pena de muerte”.
“Nadie merece o desmerece la vida, porque ésta constituye el don gratuito y amoroso de Dios. Por lo mismo no tiene asidero condenar con la muerte al delincuente, por más grave que haya sido el crimen cometido. Menos aún si los criterios esgrimidos, para la eliminación salvaje de seres humanos vivos e inocentes, responde a imposiciones legales e ideológicas de opuesta y sospechosa inspiración”, advirtió.
“Generada la vida, confiere derechos inalienables a quienes la han recibido, incluyendo las condiciones y recursos que respeten su dignidad y su saludable desarrollo”, sostuvo.
Fuente: aica.org



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