La primera mujer en ser proclamada Doctora de la Iglesia fue Santa Teresa de Jesús - o de Ávila - una mística española y reformista carmelita en el siglo XVI. El Papa Pablo VI le confirió este título el 27 de septiembre de 1970,

Teresa de Ávila fue la primera mujer de la historia en ser proclamada Doctora de la Iglesia, seguida - una semana después - por el doctorado de Santa Catalina de Siena. No una, por lo tanto, sino dos mujeres para subrayar la importancia de la presencia y la contribución de la mujer en la Iglesia y en la sociedad.

Pablo IV declaró: "La vemos aparecer ante nosotros como una mujer excepcional, como una monja que, velada en la humildad, la penitencia y la sencillez, irradia a su alrededor la llama de su vitalidad humana y su vivacidad espiritual; luego como una reformadora y fundadora de una Orden religiosa, histórica y distinguida; una escritora brillante y fecunda a la vez, una maestra de vida espiritual, una incomparable e incansable contemplativa activa".

el Sumo Pontífice declaró: "La vemos aparecer ante nosotros como una mujer excepcional, como una monja que, velada en la humildad, la penitencia y la sencillez, irradia a su alrededor la llama de su vitalidad humana y su vivacidad espiritual; luego como una reformadora y fundadora de una Orden religiosa, histórica y distinguida; una escritora brillante y fecunda a la vez, una maestra de vida espiritual, una incomparable e incansable contemplativa activa".

Su singularidad, incluso como monja, no está arraigada en sí misma, sino en Dios, "en las mercedes que el Señor me ha hecho" [en las misericordias que el Señor me ha dado], en los dones divinos que la transforman en su ser y le dan la íntima certeza de que finalmente ha encontrado toda su vida.

Fuente: vaticannews



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