En el día de la Vida Consagrada en Argentina, compartimos el testimonio de las Misioneras de la Familia de la Comunidad Sagrada Familia de Nazaret,Paraguay.

Somos la Comunidad “Sagrada Familia de Nazaret”, conformada por tres Misioneras de la Familia: Hna. Silvia Valdiviezo (Argentina), Hna. Claudia Morales (Argentina) y Hna. Noelia Saldívar (Paraguaya). Iniciamos nuestra misión en tierras paraguayas el 9 de octubre del 2016 con mucha alegría, emoción y conciencia del Don de Dios que nos llamó a amar a las familias. La Misa Inaugural tuvo lugar en el templo de la Parroquia San Blas, Tebicuary-mí. Fue presidida por el P. Ricardo Facci, nuestro Fundador y concelebrada por varios sacerdotes. Nos acompañaron diversas delegaciones de las diócesis paraguayas, argentinas, españolas, peruanas, mexicanas que habían participado del VIII Congreso Internacional de Hijos de Hogares Nuevos. Los cinco pilares que sostienen nuestra vida consagrada son: oración, trabajo, estudio, apostolado y vida comunitaria. Representan para nosotras los cinco sentidos que nos permiten hacer visible el don invisible de la vocación. Desarrollamos nuestro apostolado en dos ámbitos concretos:


  • Movimiento Hogares Nuevos e Hijos de Hogares Nuevos: acompañando el desarrollo de los encuentros de Matrimonios e hijos, juntas nacionales, retiros de espiritualidad, las reuniones diocesanas, convivencias de hijos en el verano, jornadas de abuelos, jornadas vocacionales, encuentros de familias. En éstos años de camino hemos impulsado la formación de los animadores.

  • Parroquia San Blas: acompañadas por el Padre Mario Sosa (Sacerdote del Sagrado Corazón de Jesús de Betharram) servimos en la secretaría parroquial y guiamos a las 11 capillas que dependen de nuestra parroquia. Buscamos impulsar el protagonismo de los laicos, especialmente de los jóvenes, los alentamos a perseverar en el seguimiento de Jesucristo y a participar en los eventos diocesanos. Este apostolado nos permite aportar la riqueza de nuestro carisma y vincularnos con el ámbito diocesano y nacional.


Damos gracias a Dios porque nos ha llamado a ser comunidad, nos ha permitido enamorarnos más de Jesús y servirle en nuestros hermanos. Seguimos invocando la protección de la Sagrada Familia de Nazaret para que conduzca nuestros pasos por sendas de santidad. Fuente: Misioneras de la Familia, Paraguay

 



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