“Él se dio vuelta y, viendo que lo seguían, les preguntó: ¿Qué quieren?” (Jn. 1,38)

“Muchos jóvenes en nuestros días, están desilusionados de la sociedad en la que el éxito material se ha vuelto lo más importante de la vida.

Estos jóvenes buscan un ideal, una visión que dé sentido a sus vidas. Buscan y buscan, pero, ¿qué encuentran?

Unos cuantos intentan abrirse paso a través de proyectos profesionales, la competencia y la rivalidad, otros de la codicia y la corrupción que se experimenta en todas partes. Se hallan a menudo impactados y cuestionados por el modo en que nuestro planeta es tratado y por los continuos conflictos armados.

Algunos caen en un mundo de alcohol o de drogas, esperando encontrar alivio al dolor de la desesperación, probar el “infinito” y olvidar la dureza de nuestro mundo. Otros en la encarnecida lucha materialista, en la búsqueda desenfrenada de tener, intentan saciar el hambre de realización personal, en el ámbito del consumo.

Cristo, se da vuelta hacia esta multitud de jóvenes y les pregunta: ¿Qué quieren? ¿Qué buscan? (Jn. 1,38). Estas son las primeras palabras de Jesús en el Evangelio de Juan. Hoy son palabras dirigidas a cada uno de nosotros: ¿Qué buscan?

Jesús no quiere imponernos una idea, una doctrina o una ideología. Quiere que se lo siga libremente, en su camino de amor. Nos invita a mirar dentro de nuestros corazones y ser conscientes de nuestros deseos fundamentales”. (Construye tu vida desde Cristo, “La Verdad te hace libre”, P Ricardo Facci, pág. 12)

Jóvenes, hoy corremos el riesgo de buscar la felicidad afuera de nosotros mismos, en propuestas “aparentemente placenteras”, pero efímeras y vacías.

Lo que nos hace realmente felices lo encontramos de la mano del Señor. Alguien que dio su Vida por nosotros. Alguien que lo dio todo para salvarnos. ¿Y ustedes? ¿Se dejan encontrar por Él? Jesús no es alguien más en el mundo actual, Jesús es el olvidado…porque muchos han decidido vivir al margen de su Persona.

Si no tenemos a Jesús en la vida, todo proyecto tiende al fracaso, porque nos manejamos con nuestros criterios humanos, y no con los Criterios del Maestro. No se dejen confundir por este mundo que ofrece, engaños, mentiras, idolatría. No tengan miedo de abrazar la vida en Cristo. Él es quien da respuestas a las preguntas más profundas, sólo debes dejarlo entrar en tu vida.

¿Cómo entra en mi vida Jesús? Reconociendo que necesito de su presencia, asumiendo humildemente que necesito de su gracia para alcanzar la vida feliz.

Hermana Vanesa Morales, Misionera de la Familia



Material de descarga





Compartir: