Urgencia del protagonismo laico.

Los fieles laicos son llamados personalmente por el Señor. Él los llama por su nombre, por eso, es necesario examinar la respuesta de cada uno.

Todos somos Iglesia. En la medida en que cada uno asuma esta gran verdad y sienta como propia la Iglesia, habrá un verdadero Pentecostés, porque el Espíritu Santo suscita nuevas energías de santidad y de participación en todos.

Los miembros de Hogares Nuevos, tenemos una responsabilidad concreta: evangelizar familias. Dios nos ha confiado primero nuestra familia, y luego a todo hombre y mujer que nos cruzamos a diario. Tal vez, para muchos de ellos, la única oportunidad de encontrarse con el Evangelio sea leerlo en el rostro de ustedes, en el de todos los miembros de nuestra familia.

El apostolado que no hagamos irremediablemente quedará sin hacer.

Nadie es imprescindible pero sí todos somos irreemplazables en nuestra misión.

El Señor necesita nuestras palabras, brazos y piernas, mente y corazón, todo lo que somos para seguir evangelizando.

Fuente: Corazones Fecundos para crecer en pareja. Padre E. Facci



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