Kevin Farrel, prefecto del Dicasterios para los Laicos, la Familia y la Vida, explica las razones del aplazamiento.

El Covid-19 obliga a todos a reorganizar la vida personal y colectiva, los proyectos y programas. Las familias se reunirán en Roma en junio de 2022, en lugar de 2021, mientras que los jóvenes vivirán la JMJ en Lisboa en agosto de 2023.

Pensamos que sería mejor esperar un año antes de comenzar estos eventos internacionales. Hay preocupación por cómo será el futuro que vendrá. No estamos seguros de cómo será la situación económica y la situación de las personas y las familias.

Fuente: Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida



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