Mexico 2012
Echémosle ganas, Cristo nos espera!
Participar de tres Congresos de Hijos de Hogares Nuevos fue una de las cosas más lindas que Dios me ha podido regalar, que nunca me voy a cansar de agradecerle. María Grande (Entre Ríos - Arg. 2004) fue toda una novedad ya que era la primera vez que participaba de un evento de tal magnitud. La Colmena (Paraguay, 2006) fue una experiencia llena de expectativas porque significaba viajar a otro país, compartir e intercambiar formas de vida y culturas muy distintas a las nuestras. Para Wanda (Misiones - Arg. 2010) era otra cosa, me preparé de una manera muy especial todo el año. Y viajar con la Comunidad de Hijos Universitarios de Hogares Nuevos Chaco-Corrientes fue algo muy hermoso, único.
Es impresionante ver la mano de Dios en todo momento, tanto en la organización como en el momento de hacer beneficios en cada una de las comunidades para poder viajar, asistir a tan importante y esperado evento; es evidente que sin Su ayuda no habría podido participar de cada una de estas experiencias.
Recibí alojamiento en la casa de una familia, en el último Congreso, y me marcó mucho. A mi compañero y a mi nos hicieron sentir uno más de la familia, se brindaron al máximo, en todo lo que estuvo a su alcance. Se mostraron muy interesados en lo que les contamos sobre el Movimiento Hogares Nuevos. Haber tenido la posibilidad de compartir con ellos, lo que la Obra Hogares Nuevos significa en mi vida, me llenó el corazón de una vivencia inolvidable. A cada rato, ellos remarcaban la gracia de Dios que tenemos nosotros al poder ser partícipes de todo esto y que tantas otras personas lo desean y no pueden.
Con el transcurso de los años descubrí la importancia que tenía en mi vida cada uno de los encuentros que organiza el Movimiento Hijos de Hogares Nuevos, una inyección humano-espiritual muy grande que me ayudan a seguir por este camino que el Señor ha elegido para mí. Lo que vivo en cada Congreso de Hijos de Hogares Nuevos no lo encuentro en ningún lado. Ver tantos jóvenes reunidos en un fin de semana, compartir ese amor particular por Cristo y por cada una de nuestras familias, nos une de una manera especial. Sentir como vibran las instalaciones, donde se realiza en evento, cada vez que entre todos cantamos nuestro Himno, de los Hijos de Hogares Nuevos, es algo único, que no se puede expresar con palabras, hay que estar ahí presente en ese momento, para comprender lo que se experimenta.
No me cansaré de decir, cada vez que participe de un Congreso de Hijos, y sé que en este no será la excepción, “Valió la pena tanto esfuerzo, Gracias Señor por permitirme, una vez mas, estar aquí”.
Es grande el desafío pero para Dios no hay imposibles. Hay que depositar las cosas en sus manos y dar lo mejor de cada uno para poder concretar tan anhelado viaje.
En mi Comunidad de Hijos Universitarios estamos trabajando mucho para poder ir juntos al próximo Congreso en México. De manera particular también estoy aprovechando cada una de las oportunidades que se me presentan para poder juntar dinero y concretar este sueño.
Ánimo queridos Hijos de Hogares Nuevos, echémosle ganas que cada vez falta menos y hay tanto por hacer. Darle nuevamente nuestro Sí a este llamado tan especial que Dios nos está haciendo, es darle una prueba fehaciente que queremos seguir en su Camino. Que Cristo y María Reina de la Familia nos iluminen y den las fuerzas necesarias para poder concretar esto que tantos anhelamos.
Hernán Antonio Martínez
Movimiento Hijos de Hogares Nuevos
Diócesis de Goya
Corrientes – Argentina















