Que este primer año del trienio de la juventud en nuestra Iglesia paraguaya, nos ayude a abrazarnos a Cristo y a cultivar la amistad verdadera entre nosotros.

En la ciudad de San Bernardino, el 6 y 7 de mayo, se realizó la 5° Convivencia de Universitarios, Hijos de Hogares Nuevos, de Paraguay, participaron 32 jóvenes, un matrimonio y las Hnas. Noelia Saldívar, Silvia Valdivieso y Claudia Morales, Misioneras de la Familia.

Con gran entusiasmo se vivieron momentos intensos de oración, dinámica y formación, recordando la importancia que tiene el protagonismo de los jóvenes, nuevos profesionales cristianos, en la sociedad, en la Iglesia y en la Obra Hogares Nuevos.

Nos acompañaron dos sacerdotes y un diácono, que se dispusieron para la celebración del sacramento de la confesión, de la Eucaristía y de la Adoración al Santísimo respectivamente.

A lo largo de la convivencia, reflexionamos sobre la santidad de vida que debemos trabajar arduamente, impidiendo que la mediocridad se instale en nuestras vidas personales y comunitarias. También fue punto de reflexión los paradigmas de la sociedad actual, que tienen que ser iluminados desde la verdad del Evangelio para que no nos engañen y confundan, en la realización de la voluntad de Dios en nuestras vidas.

El domingo iniciamos con el rezo del Santo Rosario y reflexionamos sobre los pilares que deben sostener la vida de fe de un joven universitario, hijo de Hogares Nuevos: la comunidad, la oración, el estudio, el trabajo y el apostolado, medios que nos ayudan a orientar la vida a la adhesión profunda a la persona de Cristo.

Los testimonios y las conferencias fueron desarrollados por los jóvenes que coordinan las diferentes comunidades de las diócesis, matrimonios, hijos de Hogares Nuevos que son profesionales y que formaron su familia, y de las Misioneras de la Familia que nos acompañan en esta hermosa misión.

Vale destacar la presencia de integrantes de Talleres de oración y vida, los talleres de oración de vida que nos ayudaron a orar con la Palabra de Dios profundamente. También nos acompañó el ministerio de música Arca que nos ayudó a elevar nuestra alabanza a Dios como acción de gracias por todos los momentos que nos permitió vivir en este fin de semana.

Agradeciendo una vez más la participación de los jóvenes, nos comprometemos a seguir trabajando, para que nuestras comunidades de universitarios sean escuelas de amor y de vida, en donde reine Jesús resucitado. Que este primer año del trienio de la juventud en nuestra Iglesia paraguaya, nos ayude a abrazarnos a Cristo y a cultivar la amistad verdadera entre nosotros.

Equipo Coordinador de Jóvenes Universitarios, Paraguay.

 





Compartir:
Replica panerai Roex milgauss