»Ustedes son la luz de este mundo. Una ciudad en lo alto de un cerro no puede esconderse. Ni se enciende una lámpara para ponerla bajo un cajón; antes bien, se la pone en alto para que alumbre a todos los que están en la casa. Del mismo modo, procuren ustedes que su luz brille delante de la gente, para que, viendo el bien que ustedes hacen, todos alaben a su Padre que está en el cielo. (Mt 5; 14-16)

Fue un fin de semana, un 8 y 9 de julio que nos encontramos ahí, fuera de casa, en Cauquenes una ciudad del país de Chile.

Somos cuatro jóvenes animadores argentinos pertenecientes al Movimiento Hijos de Hogares Nuevos, quienes dimos el Sí alegres de recibir nuevamente el llamado de Jesús. Hoy nos tocó fuera de casa, dejando cada uno de nosotros nuestros compromisos, obligaciones, sobre todo dejando allá en nuestro país a nuestras familias, que sin ellas no hubiésemos logrados tan dichoso encuentro; como así también agradecemos a aquellas personas quienes están comprometidos con el movimientos, personas (matrimonios e hijos responsables) que se encuentran al “pie del cañón”, para ayudarnos a nosotros, los hijos animadores, a hacer posible de cada encuentro una nueva oportunidad para los niños. Son ellos, quienes están brindándonos su apoyo todo el tiempo, en un 100%.

El encuentro, no cierra solo aquello que se vivió adentro, sino lo de afuera, lo previo por así denominarlo, entonces cabe preguntarse y preguntar:

¿Cómo llegué al encuentro? ¿Cuáles eran las expectativas?
Y por último, ¿Cómo me fui del encuentro?


  • Al encuentro de chile fui un poco nerviosa, porque no sabía con lo que me iba a encontrar, ya que todo me resultaba nuevo y hasta un poco desconocido. Pero sin duda estaba confiada en que todo iba a salir como Él lo había planeado, también fui muy alegre de que Cristo me haya llamado a dar testimonio de su amor, junto con los otros animadores.


Mis expectativas fueron muchas, pero la principal era que los participantes descubran que Dios está presente en toda nuestra vida, tanto en los actos más cotidianos como en las situaciones más difíciles que nos tocan pasar. Descubrir que Él no se olvida de nosotros.

Del encuentro volví muy emocionada ya que todos, tanto animadores como matrimonios e hijos, pusieron el 100% y dieron lo mejor de sí mismos para que el encuentro se llevara a cabo. También aprendí muchas cosas nuevas que se transformaron en herramientas para seguir trabajando en la Obra de Hogares Nuevos.

María Agostina, 17 años.


  • Llegue con intriga de no saber lo que nos esperaba, un poco de miedo y algunas preocupaciones.


Mi expectativa era poder ser instrumento de Dios, para que Él toque el corazón de cada niño, contagiar la alegría de pertenecer al movimiento, y de poder transmitir el amor de que Dios esté presente en las familias.

Me fui feliz, Dios acomodo cada momento, nos colocó personas maravillosas con muchas ganas de trabajar por los Hijos de Hogares Nuevos. Sí, matrimonios y jóvenes llenos de amor, que todos nos querían recibir en sus familias, hablar y compartir con nosotros, estaban felices de que sus Hijos chilenitos podían vivir una vez más un encuentro con Cristo a través de la Obra de Hogares Nuevos.

Pero de estos matrimonios que les cuento, no todos tenían hijos que participaban en el Encuentro, sin embargo, ellos están muy comprometidos y trabajan por los Hijos de todos los matrimonios, hasta por nosotros, los animadores, brindándonos contención y el amor que necesitábamos, esa seguridad de que Dios estuvo con nosotros en todo momento.

Nos encontramos con una comunidad hermosa que nos recibió con los brazos abiertos y muchísimo amor.

Volví con muchas ganas de seguir trabajando para Dios en donde sea que me llame.

Yamila, 20 años.


  • Al encuentro de Chile fui con mucha alegría y ganas de compartir un fin de semana con los niños, la vivencia del evangelio.


Mis expectativas eran poder ser instrumento de Dios y transmitir la luz viva de Él para que muchos niños puedan usarla como herramienta para seguir misionando.

Del encuentro volví muy feliz y renovado.

Gabriel, 21 años.


  • Al encuentro fui con mucha ansiedad, pero a la vez nerviosa de no saber con qué me iba a encontrar. Era la primera vez que me iba tan lejos de casa, era mi primera charla, prácticamente mi primera vez en todo.


Mi expectativa era poder llegar a los niños, ya fuese en la charla o a través de la música, y poder transmitirle al Cristo vivo.

Me volví feliz, afirmando una vez más la Fe en Dios, con mucha alegría de saber que cuando se quiere todo lo que uno se proponga, de la mano de Dios se puede (porque yo nunca pensé que iba a poder participar de un encuentro en Chile y realmente no fue otra cosa que obra de Cristo), volví con mi Fe renovada, con el corazón contento, y con ganas de seguir trabajando y luchando por el movimiento que es tan importante para las familias.

Cintia, 22 años.


Como para cerrar, hacer llegar nuestro agradecimiento a cada una de la personas, tanto matrimonios como hijos que fueron participes, y aportaron desde su lugar con lo que podían para que el encuentro diera sus frutos; también un especial agradecimiento a la Hna. Isabel Figueroa quien nos acompañó espiritualmente desde un primer momento, y siempre nos brinda herramientas para poder seguir con nuestra tarea evangelizadora.


No cabe dudas, de que nuestro único guía y protector en cada paso es nuestro Señor Jesucristo, quien día a día nos alimenta y nos nutre de su amor.

Hasta la esquina o hasta el confín de la tierra. Donde tú quieras, Señor
Padre Ricardo Facci.

Equipo animador Hijos de Hogares Nuevos, Argentina

 



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